Noticias

2020 Abril 29

Los niños y niñas, ¡a jugar!

En la situación tan especial que estamos viviendo, durante estos días se han realizado numerosas reivindicaciones para garantizar el desarrollo saludable de las niñas y niños; y ante esta situación un equipo de la Universidad del País Vasco ha realizado una investigación. Si nos fijamos en los resultados, queda claro que uno de los colectivos más vulnerables de la sociedad, en este caso las niñas y niños, está sufriendo directamente las consecuencias de la crisis sanitaria que estamos viviendo.

El 20% de la población infantil apenas realiza ejercicio, y un cuarto de ella se encuentra delante de las pantallas durante más de seis horas al día. Si al leer esto, nos parece que son datos preocupantes, podemos concluir que difícilmente se están cumpliendo los derechos de las niñas y niños. Entre estos derechos se incluye el derecho a jugar.

Antes de empezar con el confinamiento, nuestro lema era que andábamos justos de tiempo. Ahora, lo que pasa, es que tenemos demasiado tiempo y nuestro problema es cómo llenarlo.

Para las niñas y niños jugar es la acción más importante del día a día, tan importante como respirar. Necesitan tiempo para gestionar todo lo que tienen en su interior, por eso es muy importante ofrecerles tiempo y brindarles la oportunidad de perderse y explorar.

Antes, estos momentos estaban llenos de actividades extraescolares y pantallas, por lo que las posibilidades de sumergirse en el juego libre eran pequeñas. Como consecuencia de la angustia que ha podido generar la situación actual en los tutores de las niñas y niños, hemos rellenado su tiempo con actividades guiadas. Esto no es de extrañar, ya que vivimos en una sociedad donde todo se mide y se da gran importancia al resultado. Por eso nos resulta difícil valorar el juego: porque su beneficio no se ve en el momento, pero en las actividades guiadas sí, y eso nos da tranquilidad interna.

Tal y como señala Francesco Tonucci en el documental Imagine Elephants, el verbo “jugar” es incompatible con los verbos “cuidar” y “controlar”; el verbo “jugar”  solo se puede conjugar con el verbo “dejar”. Jugar es, por tanto, la expresión de la necesidad por explorar el mundo y su curiosidad hacia ello, es su espacio de libertad. Por tanto, ¡el juego es el tesoro que tenemos para desarrollarnos de una manera sana!

¿Entonces cuál es el papel de los adultos? El liderazgo del juego tenemos que dejarlo en manos de las niñas y niños. Porque es una acción espontánea, propia. El objetivo del juego es jugar y disfrutar; y el placer que sentimos es el motor de todo ello. ¡Vaya! Y lo más curioso es que en el juego no se esperan resultados, ni el visto bueno de nadie.

Por otro lado, jugar en la naturaleza beneficia tanto a nuestra salud como a nuestro desarrollo. En relación a la situación que vivimos, aunque las niñas y niños desde el pasado domingo tienen la posibilidad de salir a la calle, no se les ha ofrecido la posibilidad de jugar en zonas verdes, ya que estos espacios se han mantenido cerrados. Esto está directamente relacionado con la investigación que acaba de presentar el proyecto INMA de Biodonostia. En este trabajo se ha analizado la importancia de los espacios naturales en nuestras ciudades y su incidencia en la población. También, puedes ver el vídeo realizado por Biodonostia.

¡Atención! Aunque los veamos aburridos, para poner en marcha la capacidad de crear es necesario aburrirse, pero cuanto menos tiempo tengamos para jugar, esta capacidad se irá apagando poco a poco… por lo tanto, ¡a jugar! ¡Y si queréis, también vosotros os podéis animar!